miércoles, 1 de mayo de 2013
Como Houdini al escapar
Entre unas cosas y otras había sido un día raro, pero tenía la sensación de que había aprendido algo, si bien no sabía exactamente qué. Luego recordaría como felices todas las horas de aquella tarde, una de esas ocasiones que parece no ocurrir nada y que en el momento se sienten solo como un nexo entre el gozo pasado y el futuro, pero que a la postre resultan haber sido el gozo mismo.
Políticas de hechos consumados
Tengo un reproche que hacerle al mundo.
Lo culpo por haber desatado sobre mí
toda la furia de este mal incurable,
de esta patología del espíritu:
El doble don de la sensibilidad suficiente
para apreciar las cosas buenas y sencillas,
y la absoluta incapacidad para disfrutar de ellas.
No es la mala vida la que me mata, no;
es la vida toda
y mi conciencia extrema de ella
-vislumbre de la muerte.
Primero maldigo. Luego
reclamo un poco de atención:
DIMITO COMO SER HUMANO.
Nacho Vegas.
Lo culpo por haber desatado sobre mí
toda la furia de este mal incurable,
de esta patología del espíritu:
El doble don de la sensibilidad suficiente
para apreciar las cosas buenas y sencillas,
y la absoluta incapacidad para disfrutar de ellas.
No es la mala vida la que me mata, no;
es la vida toda
y mi conciencia extrema de ella
-vislumbre de la muerte.
Primero maldigo. Luego
reclamo un poco de atención:
DIMITO COMO SER HUMANO.
Nacho Vegas.
Necrofilia
El acto del amor es lo más parecido
a un asesinato.
En la cama, en su terror gozoso, se trata de borrar
el alma del que está,
hombre o mujer,
debajo.
Por eso no miramos.
Eyacular es ensuciar el cuerpo
y penetrar es humillar con la
verga la
erección de otro yo.
Borrar o ser borrados, tanto da, pero
en un instante, irse
dejarlo
una vez más
entre sus labios.
Leopoldo María Panero
a un asesinato.
En la cama, en su terror gozoso, se trata de borrar
el alma del que está,
hombre o mujer,
debajo.
Por eso no miramos.
Eyacular es ensuciar el cuerpo
y penetrar es humillar con la
verga la
erección de otro yo.
Borrar o ser borrados, tanto da, pero
en un instante, irse
dejarlo
una vez más
entre sus labios.
Leopoldo María Panero
lunes, 29 de abril de 2013
Triste sentimentalismo humano
"Si quieres quedamos como amigos".
Eso dijo, como si en la amistad
cupieran los besos
que quiero darle.
Ernesto Pérez Vallejo
Eso dijo, como si en la amistad
cupieran los besos
que quiero darle.
Ernesto Pérez Vallejo
sábado, 20 de abril de 2013
martes, 2 de abril de 2013
Una mitad complementaria
-Yo he de hacer desde luego todavía que te enamores de mí, pero no hay prisa. Primero, somos camaradas, somos personas que esperan llegar a ser amigos, porque nos hemos conocido mutuamente. Ahora queremos los dos aprender el uno del otro y jugar uno con otro. Yo te enseño mi pequeño teatro, te enseño a bailar y a ser un poquito alegre y tonto, y tú me enseñas tus ideas y algo de tu ciencia.
-Ah, Armanda, en eso no hay mucho que enseñar; tu sabes muchísimo más que yo. ¡Qué persona tan extraordinaria eres, muchacha! En todo me comprendes y te me adelantas. ¿Soy yo, acaso, algo para ti? ¿No te resulto aburrido?
Ella miraba al suelo con la vista nublada.
-Así no me gusta oírte. Piensa en la noche en que maltrecho y desesperado, saliendo de tu tormento y de tu soledad, te interpusiste en mi camino y te hiciste mi compañero. ¿Por qué crees tú, pues, que pude entonces conocerte y comprenderte?
-¿Por qué, Armanda? ¡Dímelo!
-Porque yo soy como tú. Porque estoy precisamente tan sola como tú y como tú no puedo amar ni tomar en serio a la vida ni a las personas ni a mi misma. Siempre hay alguna de esas personas que pide a la vida lo más elevado y a quien no puede satisfacer la insulsez y rudeza de ambiente.
-¡Tú, tú! -exclamé hondamente admirado-. Te comprendo, camarada; nadie te comprende como yo. Y, sin embargo, eres para mi un enigma. Tu te las arreglas con la vida jugando, tienes esa maravillosa consideración ante las cosas y los goces minúsculos, eres una artista de la vida. ¿Cómo puedes sufrir con el mundo? ¿Cómo puedes desesperar?
-No desespero, Harry. Pero sufrir por la vida, oh, si; en eso tengo experiencia. Tu te asombras de que yo soy feliz porque sé bailar y me arreglo tan perfectamente en la superficie de la vida. Y yo, amigo mío, me admiro de que tu estés tan desengañado del mundo, hallándote en tu elemento precisamente en las cosas más bellas y profundas, en el espíritu, en el arte, en el pensamiento. Por eso nos hemos atraído mutuamente, por eso somos hermanos. Yo te enseñaré a bailar y a jugar y a sonreír y a no estar contento, sin embargo. Y aprenderé de ti a pensar y a saber y a no estar satisfecha, a pesar de todo. ¿Sabes que los dos somos hijos del diablo?
-Sí, lo somos. El diablo es el espíritu; nosotros sus desgraciados hijos.
El lobo estepario - Hermann Hesse
lunes, 1 de abril de 2013
No sabéis lo que queréis
Los telediarios cada vez esconden más la verdad. El planteamiento de éstos es hablarnos sobre sucesos del extranjero: misiles en Corea, nevadas en Rusia, terremotos en San Francisco, masacre en un instituto de Estados Unidos... ¿Y aquí? ¿qué ocurre en España? Según estos medios de información, lo que ocurre en nuestro país es que lleva un mes lloviendo sin descanso y que los embalses, pantanos y ríos están al 100% o ya se están desbordando, que miles de personas han llorado lágrimas de sangre en Sevilla al suspenderse las procesiones y que Casillas usa guantes de cuatro dedos. Dejamos de lado la crisis, el paro, la corrupción, las manifestaciones y huelgas en contra del Gobierno porque a mi me importa más ver la Semana Santa antes que enterarme que mi hijo va a recibir una educación pésima, me gusta más ver gente disfrutando del sol en las playas de Alicante antes que enterarme que el rey y su queridísimo yerno tienen cuentas bancarias en Suiza. ¿Y os llamáis "periodismo de calidad"? Yo lo llamaría más bien periodismo oculto, de ese que solo cuenta las cosas que "no interesan" para así rellenar el espacio que tenéis en televisión y así no dedicar tiempo a las malas noticias que hay en nuestro país. Y lo llaman libertad de expresión...
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