"Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción ante vosotros; que si lo hiciereis así, quedaréis exentos de toda responsabilidad.
¿Qué haré? Pues imponer un durísimo castigo para callar a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen a uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me lo traigan a mí, que yo se lo pegaré.
Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los rojos lo que es ser hombre. De paso, también a las mujeres de los rojos, que ahora por fin han conocido hombres de verdad, y no castrados milicianos. Dar patadas y berrear no las salvará.
Ya conocerán mi sistema: por cada uno de orden que caiga, yo mataré a diez extremistas por lo menos, y a los dirigentes que huyan, no crean que se librarán con ello; les sacaré de debajo de la tierra si hace falta, y si están muertos los volveré a matar".
General Queipo de Llano.
Leí hace un par de días este discurso y no sé porqué se me vino a la cabeza los hechos ocurridos estos días atrás en Madrid, donde la policía cargó brutalmente con los manifestantes que se movieron hasta la capital con la intención de "rodear el Congreso". Viendo las imágenes en televisión (porque ya me habría gustado a mi asistir a tales eventos), surgen varios tipos de razonamientos:
-Los manifestantes que atacaron y la policía que sólo defendió lo que se le había ordenado.
-La policía que actuó severamente con personas que no tenían nada que ver con el grupo de radicales que estaban en dicha manifestación.
-La actuación que tuvo la policía en la estación de Atocha (denigrante).
-Los radicales de izquierda que están deseando una cosa de estas para armarla (mi estilo informal y yo).
Sabemos que esto es el principio de algo que puede cambiar, de algo que avanza día a día porque cada vez más españoles levantan la cabeza y ven que estas no son las formas de sacar un país adelante, que ven que el Gobierno no nos escucha, que nos ignoran, que sólo hacen propaganda durante los meses electorales para ganarse unos votos y que luego se olvidan totalmente del pueblo, que suben los impuestos a todos los españoles y que de ahí solo se benefician los de arriba. Y sobre todo ven que esto ya había pasado y que el resultado fue una guerra civil donde el pueblo salió perdiendo.
Me resulta aberrante encender la tele y escuchar como el señor Mayor-Oreja pide que no se retransmitan las manifestaciones porque nos incitan a volver a salir a la calle. ¿Y os llamáis un país democrático? ¿Habéis leído la Constitución? YO TENGO DERECHO A INFORMARME (Y GRACIAS A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, LO HAGO) DE LO QUE ESTÁ OCURRIENDO POR CULPA VUESTRA EN ESTE PUTO PAÍS.
Viendo la actitud y la respuesta que el Gobierno y el cuerpo de policía han tenido a dichas manifestaciones, y seguramente hable por mi y por miles de españoles más, lo único que habéis hecho es que se nos oiga, darnos confianza a nosotros mismos, unir más al pueblo y salir a la calle a reclamar nuestros derechos las veces que se nos vengan en gana. El pueblo es quien debe exterminar a esta alta burguesía que nos está corrompiendo y nos está llevando a la deriva. Nos urge una revolución proletaria, que nos escuchen bien queridos "castrados milicianos". Necesitamos una dictadura, si, pero una dictadura proletaria (y paro ya antes de que se noten demasiado mis ideologías).
Pd: Quizás el texto que expuse al principio de esta entrada no tenga nada que ver o quizás si, os dejo juzgar a vosotros mismos.
"NO HAY TEORÍA REVOLUCIONARIA SIN PRÁCTICA REVOLUCIONARIA Y VICEVERSA".
No hay comentarios:
Publicar un comentario