Acuérdate de mí, sácame de dudas, enciéndeme cigarros, acaríciame la espalda con un dedo...
domingo, 23 de septiembre de 2012
Hago canciones para ti
Acuérdate de mí, sácame de dudas, enciéndeme cigarros, acaríciame la espalda con un dedo...
viernes, 14 de septiembre de 2012
Hasta Suecia con AMOR
Ya hacía tiempo, y mucho, que no me temblaban hasta las pestañas. Necesito vivir estremeciéndome ahora que he cambiado el enfoque; ahora que al punto final le siguen dos puntos suspensivos; ahora que me dejo llevar a ojos cerrados, sacando de los bolsillos estas manos que se quisieran alargar hacia tu lado de la cama.
No quiero imaginar el resto de mi vida. Quiero vivirlo, sentirlo, recordarlo, ESCRIBÍRTELO.
jueves, 13 de septiembre de 2012
Preparando otra guerra
Te espero, como quien espera el verano en pleno febrero, sólo por huir de la ciudad más gris del mundo con todo su pavimento cubierto de blanco. Te planeo como se organiza un viaje sólo de ida, con un plano lleno de cruces en todas las calles que de antemano sé que quiero recorrer de la mano contigo. Sin ser tú consciente, hemos paseado con correa a mi nudo en la garganta, a mi hueco del estómago, a mi necesidad continua de huidas en cada oportunidad que tengo de advertirme más incapaz de huir de mí misma, rindiéndome de esta suerte a la certeza.
Te concibo como a un ídolo, como al escritor de mi libro de cabecera, aquel que hizo magia describiendo dos trenzas morenas con flequillo. Te agiganto como se hace en los catálogos de hotel con las fotos. Te exagero como los anunciantes de las paradas de autobús: detergentes para ropa sin estrenar, anuncios de rímmel con pestañas postizas, sonrisas blanco nuclear conduciendo descapotables rojos inaparcables,...
Te acomodo entre dos ideas, te acoplo en los pocos huecos que aún me quedan libres, en un pedazo de la imaginación que en otro tiempo presumió de desahogo espacial, donde la ventana siempre está abierta para que no dejes de arrojar piedras por si un día, sin querer, te hago llorar y nos hundimos los dos.
Te idealizo como a un genio muerto, aunque estés más vivo de lo que yo he estado en meses. Como lo hace cualquiera que se enamora de un personaje, olvidando al total del actor que hay detrás. Como a las revoluciones, creyéndote el milagro político que lo cambiará todo. Como los fanáticos religiosos a sus dioses de barro y oro.
Te hiperbolizo como al amor eterno...
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Maga
No estábamos enamorados. Hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de los vasos de cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiaba y contraía mientras nos mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo. La Maga acababa por levantarse y daba inútiles vueltas por la pieza. Más de una vez la vi admirar su cuerpo en el espejo, tomarse los senos con las manos como las estatuillas sirias y pasarse los ojos por la piel en una lenta caricia. Nunca pude resistir al deseo de llamarla a mi lado, sentirla caer poco a poco sobre mí, desdoblarse otra vez después de haber estado por un momento tan sola y tan enamorada frente a la eternidad de su cuerpo....
Rayuela - Julio Cortázar
martes, 11 de septiembre de 2012
Influencias
- No hay influencia buena. Toda influencia es inmoral... inmoral, desde un punto de vista científico.
- ¿Por qué?
- Porque influenciar a una persona es prestarle nuestra propia alma. No piensa ya sus pensamientos naturales, ni arde con sus propias pasiones. Sus virtudes dejan de ser suyas. Sus pecados, si es que hay pecados, son de segunda mano. Se convierte en el eco de una música ajena, en el actor de un papel que no había sido escrito para él. El fin de la vida es el desenvolvimiento de la personalidad. Realizar nuestra propia naturaleza cabalmente: para esto hemos venido. Hoy los hombres se asustan de sí mismos. Han olvidado el más alto de sus deberes, el deber que uno se debe a sí mismo. Sí, son caritativos; dan pan al hambriento y vestido al mendigo. Pero sus propias almas se mueren de hambre y van desnudas. El valor ha abandonado a nuestra raza. Quizás nunca lo tuvimos. El temor a la sociedad, que es la base de la moral; el temor de Dios, que es el secreto de la religión: tales son las dos fuerzas que nos gobiernan. Y, sin embargo... creo que si un hombre se atreviera a vivir su vida plena y totalmente, a dar forma a cada sentimiento, expresión a cada pensamiento, realidad a cada ensueño... creo que el mundo cobraría de nuevo un ímpetu tal de alegría, que olvidaríamos todas las enfermedades del medievalismo, y tornaríamos al ideal helénico... a algo quizá más bello, más rico que el ideal helénico. Pero hasta el más audaz de nosotros tiene miedo de sí mismo. La mutilación del salvaje tiene su trágica supervivencia en la renuncia de sí mismo que frustra nuestras vidas. Y somos castigadas por ello. Cada impulso que luchamos por estrangular, germina en el espíritu y nos envenena. El cuerpo peca una vez, y acaba con su pecado, pues la acción es una especie de purificación. Nada queda entonces, excepto el recuerdo de un placer, o la voluptuosidad de un arrepentimiento. El único medio de librarse de una tentación es ceder a ella. Resistid, y vuestra alma enfermará de deseo por las cosas que se ha vedado a sí misma, de concupiscencia por aquello que sus leyes monstruosas han hecho ilícito y monstruoso....
El retrato de Dorian Gray - Oscar Wilde
lunes, 10 de septiembre de 2012
Septiembre
No me ha importado nunca donde voy,
en cualquier puerto puedo recaer,
sea quien sea,
ser como soy...
viernes, 31 de agosto de 2012
Elegía a Don Nadie
Me iré como se van las tardes,
sin nada que hacer,
tanteando escaleras, poniendo el cartón al revés,
buscando la hondura, cociendo armaduras,
cavando surco para tres,
echando cuentas a la luna cuando no me ve
Mi iré como el agua del grifo para no volver,
como los otoños dejando las hojas caer,
deshaciendo el moño que luce el demonio quitando traviesas del tren
que lleva allí donde abrevan las reses sin sed.
Y en los callos brillaran sortijas,
mi espalda será la bandera hecha trisas
que barra el sendero al saber
que tan solo quería el galope que borre la cara y los nombres,
que deje al rastrojo crecer,
y tal vez recoger la mas pura esencia a racimos,
de aquel equivoco que fuimos, que mancha el recuerdo de miel,
que quita y que ve, que abone la fe,
que pode el destino, que no se que limo,
que sea hilo fino que zurza otra vez tu piel y mi piel...
Por las ascuas me iré, sin ti como las fabriqueras,
guardándome bien de nudos errantes,
de palmas por el terraplén,
jairando las sillas, mirando amarillas las aves que oscuras pinte,
clavando en sus ojos astillas del mismo pincel,
y en los callos brillaran sortijas,
mi espalda será la bandera hecha trisas
que barra el sendero al saber
que tan solo quería el galope que borre la cara y los nombres,
que deje al rastrojo crecer,
y talvez recoger la mas pura esencia a racimos,
de aquel equivoco que fuimos, que mancha el recuerdo d miel
Como nadie me iré,
tan solo quería el galope que borre la cara y los nombres,
que deje al rastrojo crecer,
y talvez recoger la mas pura esencia a racimos,
de aquel equivoco que fuimos, que mancha el recuerdo de miel,
que quita y que ve, que abone la fe,
que pode el destino, que no se que limo,
que sea hilo fino que zurza otra vez tu piel y mi piel.
Para nunca volver...
sin nada que hacer,
tanteando escaleras, poniendo el cartón al revés,
buscando la hondura, cociendo armaduras,
cavando surco para tres,
echando cuentas a la luna cuando no me ve
Mi iré como el agua del grifo para no volver,
como los otoños dejando las hojas caer,
deshaciendo el moño que luce el demonio quitando traviesas del tren
que lleva allí donde abrevan las reses sin sed.
Y en los callos brillaran sortijas,
mi espalda será la bandera hecha trisas
que barra el sendero al saber
que tan solo quería el galope que borre la cara y los nombres,
que deje al rastrojo crecer,
y tal vez recoger la mas pura esencia a racimos,
de aquel equivoco que fuimos, que mancha el recuerdo de miel,
que quita y que ve, que abone la fe,
que pode el destino, que no se que limo,
que sea hilo fino que zurza otra vez tu piel y mi piel...
Por las ascuas me iré, sin ti como las fabriqueras,
guardándome bien de nudos errantes,
de palmas por el terraplén,
jairando las sillas, mirando amarillas las aves que oscuras pinte,
clavando en sus ojos astillas del mismo pincel,
y en los callos brillaran sortijas,
mi espalda será la bandera hecha trisas
que barra el sendero al saber
que tan solo quería el galope que borre la cara y los nombres,
que deje al rastrojo crecer,
y talvez recoger la mas pura esencia a racimos,
de aquel equivoco que fuimos, que mancha el recuerdo d miel
Como nadie me iré,
tan solo quería el galope que borre la cara y los nombres,
que deje al rastrojo crecer,
y talvez recoger la mas pura esencia a racimos,
de aquel equivoco que fuimos, que mancha el recuerdo de miel,
que quita y que ve, que abone la fe,
que pode el destino, que no se que limo,
que sea hilo fino que zurza otra vez tu piel y mi piel.
Para nunca volver...
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