lunes, 5 de noviembre de 2012
Poesía
No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo. Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería...son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, EL AMOR,...son cosas que nos mantienen vivos.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Nada más
Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.
Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.
Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.
MIGUEL HERNANDEZ
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.
Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.
Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.
MIGUEL HERNANDEZ
martes, 30 de octubre de 2012
Felicidades
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
cebolla y hambre.
Una mujer morena
resuelta en lunas
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño
que te traigo la luna
cuando es preciso.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
Nanas de la cebolla - Miguel Hernández
lunes, 29 de octubre de 2012
:)
Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.
Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

Y me encanta la sensación de no ser capaz de dejar de besarte. Me encantas...
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.
Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

Y me encanta la sensación de no ser capaz de dejar de besarte. Me encantas...
viernes, 5 de octubre de 2012
Gracias. Adiós.
Donde diablos estés. Por fin me atrevo a resumir aquel año. Cuando queríamos romper ventanas...y lo hacíamos. Donde diablos estés. Si lo lees, no te lo tomes a mal. Todo está pasado por el filtro del tiempo y mi imaginación tramposa. Si te preguntas: "¿Se ha atrevido a hablar de ella y de mí?". Observa esto y considérate contestado. No incluyo nombres en ningún caso. Únicamente lo sabrás tu, que, en cierta manera, es lo que pretendía. Una broma desde la distancia. 2.012. El año del supuesto fin del mundo... en cierta manera...si... el fin de ti y de mi... algo definible como un pequeño mundo infranqueable para el resto. Y como extrañas plantas, crecíamos más cuando menos agua y luz existían a nuestro alrededor. ¿Cómo podíamos pretender gustar al resto? Nos conocimos sin raíces, andamos un tiempo juntos, sin raíces... en algunos momentos tuve la sensación de que cada uno de nosotros arraigó en el otro. Pero, de cualquier manera, ya era demasiado tarde para nosotros. ¿Cómo podían asentarse en la tierra dos seres tan volátiles? Así que cada uno siguió el camino que le correspondía, y no hay nada más que decir. Hoy iré tarde a dormir. Te informo. Me imagino que mañana te levantarás temprano.
Leña y punto
"Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción ante vosotros; que si lo hiciereis así, quedaréis exentos de toda responsabilidad.
¿Qué haré? Pues imponer un durísimo castigo para callar a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen a uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me lo traigan a mí, que yo se lo pegaré.
Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los rojos lo que es ser hombre. De paso, también a las mujeres de los rojos, que ahora por fin han conocido hombres de verdad, y no castrados milicianos. Dar patadas y berrear no las salvará.
Ya conocerán mi sistema: por cada uno de orden que caiga, yo mataré a diez extremistas por lo menos, y a los dirigentes que huyan, no crean que se librarán con ello; les sacaré de debajo de la tierra si hace falta, y si están muertos los volveré a matar".
General Queipo de Llano.
Leí hace un par de días este discurso y no sé porqué se me vino a la cabeza los hechos ocurridos estos días atrás en Madrid, donde la policía cargó brutalmente con los manifestantes que se movieron hasta la capital con la intención de "rodear el Congreso". Viendo las imágenes en televisión (porque ya me habría gustado a mi asistir a tales eventos), surgen varios tipos de razonamientos:
-Los manifestantes que atacaron y la policía que sólo defendió lo que se le había ordenado.
-La policía que actuó severamente con personas que no tenían nada que ver con el grupo de radicales que estaban en dicha manifestación.
-La actuación que tuvo la policía en la estación de Atocha (denigrante).
-Los radicales de izquierda que están deseando una cosa de estas para armarla (mi estilo informal y yo).
Sabemos que esto es el principio de algo que puede cambiar, de algo que avanza día a día porque cada vez más españoles levantan la cabeza y ven que estas no son las formas de sacar un país adelante, que ven que el Gobierno no nos escucha, que nos ignoran, que sólo hacen propaganda durante los meses electorales para ganarse unos votos y que luego se olvidan totalmente del pueblo, que suben los impuestos a todos los españoles y que de ahí solo se benefician los de arriba. Y sobre todo ven que esto ya había pasado y que el resultado fue una guerra civil donde el pueblo salió perdiendo.
Me resulta aberrante encender la tele y escuchar como el señor Mayor-Oreja pide que no se retransmitan las manifestaciones porque nos incitan a volver a salir a la calle. ¿Y os llamáis un país democrático? ¿Habéis leído la Constitución? YO TENGO DERECHO A INFORMARME (Y GRACIAS A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, LO HAGO) DE LO QUE ESTÁ OCURRIENDO POR CULPA VUESTRA EN ESTE PUTO PAÍS.
Viendo la actitud y la respuesta que el Gobierno y el cuerpo de policía han tenido a dichas manifestaciones, y seguramente hable por mi y por miles de españoles más, lo único que habéis hecho es que se nos oiga, darnos confianza a nosotros mismos, unir más al pueblo y salir a la calle a reclamar nuestros derechos las veces que se nos vengan en gana. El pueblo es quien debe exterminar a esta alta burguesía que nos está corrompiendo y nos está llevando a la deriva. Nos urge una revolución proletaria, que nos escuchen bien queridos "castrados milicianos". Necesitamos una dictadura, si, pero una dictadura proletaria (y paro ya antes de que se noten demasiado mis ideologías).
Pd: Quizás el texto que expuse al principio de esta entrada no tenga nada que ver o quizás si, os dejo juzgar a vosotros mismos.
"NO HAY TEORÍA REVOLUCIONARIA SIN PRÁCTICA REVOLUCIONARIA Y VICEVERSA".
¿Qué haré? Pues imponer un durísimo castigo para callar a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen a uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me lo traigan a mí, que yo se lo pegaré.
Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los rojos lo que es ser hombre. De paso, también a las mujeres de los rojos, que ahora por fin han conocido hombres de verdad, y no castrados milicianos. Dar patadas y berrear no las salvará.
Ya conocerán mi sistema: por cada uno de orden que caiga, yo mataré a diez extremistas por lo menos, y a los dirigentes que huyan, no crean que se librarán con ello; les sacaré de debajo de la tierra si hace falta, y si están muertos los volveré a matar".
General Queipo de Llano.
Leí hace un par de días este discurso y no sé porqué se me vino a la cabeza los hechos ocurridos estos días atrás en Madrid, donde la policía cargó brutalmente con los manifestantes que se movieron hasta la capital con la intención de "rodear el Congreso". Viendo las imágenes en televisión (porque ya me habría gustado a mi asistir a tales eventos), surgen varios tipos de razonamientos:
-Los manifestantes que atacaron y la policía que sólo defendió lo que se le había ordenado.
-La policía que actuó severamente con personas que no tenían nada que ver con el grupo de radicales que estaban en dicha manifestación.
-La actuación que tuvo la policía en la estación de Atocha (denigrante).
-Los radicales de izquierda que están deseando una cosa de estas para armarla (mi estilo informal y yo).
Sabemos que esto es el principio de algo que puede cambiar, de algo que avanza día a día porque cada vez más españoles levantan la cabeza y ven que estas no son las formas de sacar un país adelante, que ven que el Gobierno no nos escucha, que nos ignoran, que sólo hacen propaganda durante los meses electorales para ganarse unos votos y que luego se olvidan totalmente del pueblo, que suben los impuestos a todos los españoles y que de ahí solo se benefician los de arriba. Y sobre todo ven que esto ya había pasado y que el resultado fue una guerra civil donde el pueblo salió perdiendo.
Me resulta aberrante encender la tele y escuchar como el señor Mayor-Oreja pide que no se retransmitan las manifestaciones porque nos incitan a volver a salir a la calle. ¿Y os llamáis un país democrático? ¿Habéis leído la Constitución? YO TENGO DERECHO A INFORMARME (Y GRACIAS A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, LO HAGO) DE LO QUE ESTÁ OCURRIENDO POR CULPA VUESTRA EN ESTE PUTO PAÍS.
Viendo la actitud y la respuesta que el Gobierno y el cuerpo de policía han tenido a dichas manifestaciones, y seguramente hable por mi y por miles de españoles más, lo único que habéis hecho es que se nos oiga, darnos confianza a nosotros mismos, unir más al pueblo y salir a la calle a reclamar nuestros derechos las veces que se nos vengan en gana. El pueblo es quien debe exterminar a esta alta burguesía que nos está corrompiendo y nos está llevando a la deriva. Nos urge una revolución proletaria, que nos escuchen bien queridos "castrados milicianos". Necesitamos una dictadura, si, pero una dictadura proletaria (y paro ya antes de que se noten demasiado mis ideologías).
Pd: Quizás el texto que expuse al principio de esta entrada no tenga nada que ver o quizás si, os dejo juzgar a vosotros mismos.
"NO HAY TEORÍA REVOLUCIONARIA SIN PRÁCTICA REVOLUCIONARIA Y VICEVERSA".
martes, 2 de octubre de 2012
Soneto CXXVI
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño,
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño:
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
Lope de Vega
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño,
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño:
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
Lope de Vega
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