Hubo un tiempo, y no hace mucho, en el que fui feliz.
Hace frío por las noches y nadie me arropa ni me pone al lado la estufa para que entre en calor. Nadie camina conmigo de la mano por la calle ni me para en los portales para besarme. Nadie me dice "te quiero" ni me dice lo guapa que me he puesto. Nadie se preocupa en hacerme sonreír cuando estoy triste.
Ahora es otra cosa.
Ahora mi espalda echa de menos los abrazos. Ahora los días se me hacen eternos y no concibo el sueño por las noches. Ahora nadie intenta buscarme cosquillas. Ahora las mañanas son un calvario sin sus besos de "buenos días". Ahora me siento sola aunque esté rodeada de gente.
Me culpo a mí misma, pienso que no valoré lo suficiente y soy demasiado débil para aguantar toda esa culpa y decaigo. Me ahogo en casa, me cuesta distraerme y ando perdida.
Lo peor de todo esto es que ya está escrito el punto y final.
"Se nos rompió el amor... de no poder usarlo".
jueves, 23 de mayo de 2013
martes, 21 de mayo de 2013
País de pandereta
Tengo la sensación de haberme montado en el Delorean de Doc y haber viajado en el tiempo muchos años atrás. O eso o los políticos de este país son tan retrógrados que se quedaron ellos en el siglo pasado, o incluso en el anterior.
Estamos asistiendo a una serie de acontecimientos con los cuales cada vez me dan más ganas de emigrar de este país de pandereta. Comenzando por Wert y su querida LOMCE y terminando por Toni Cantó, el cual si ha dejado claro vía Twitter que no vive en el mismo año que el resto de personas.
Me parece aberrante la nueva ley de educación que se ha puesto en vigor estos días, donde nos obligan a dar Religión en los colegios e institutos y que encima cuente para la nota media como Matemáticas, Lengua, Inglés, Historia o Filosofía y que digan que las asignaturas de Artes no valgan para nada. Hace unos días, viendo Gran Hermano, tenían una prueba semanal donde tenían que memorizar varios cuadros de pintores como Van Gogh, Zurbarán, Velázquez, Goya, Picasso, El Bosco o Da Vinci. Me dio pena ver como los concursantes no sabían ni cómo se llamaba ni quién había pintando ni siquiera la Gioconda. Pero sí, querido Wert, tiene usted razón, Música, Plástica, Historia del Arte...no sirven para nada, solo para hacernos más incultos y más analfabetos, pero no pasa nada porque ahora daré Religión y sabré todo sobre los Evangelios, sobre la Última cena, sobre el Génesis, sobre el Arca de Noé, sobre Abraham, sobre Caín y Abel, sobre la marcha de Moisés para liberar a su pueblo y cómo Dios le entregó las tablas con los 10 mandamientos. Con todo eso seré muy lista y tendré unos conocimientos muy avanzados para mi día a día y me abrirá muchas puertas en el mundo laboral. ¿En qué estaría yo pensando cuando me metí por letras?
No sé quienes son las personas que asesoran cosas como éstas, las que dicen que gracias a esta nueva ley (donde por cierto se ha suprimido Educación para la ciudadanía, no me vayáis a dejar pensar) el número de abandono escolar descenderá, porque claro, los niños no quieren estudiar porque no saben que si no lo hacen Dios les castigará, entonces la Religión puede ayudarlos. Claro, Dios nos ayudará a estudiar al igual que nos ayuda rezarle cuando nos quedamos en paro. Y claro, también cuenta para la nota media, lo que hace que puede ayudarnos a recibir becas. No es que me obliguen a dar religión para subvencionarme los estudios, ni mucho menos....es un premio por ser tan creyente.
Lo malo de todo esto es que soy atea y no creo en Dios, ni en un ser que haya creado el mundo en 7 días, ni en un Cristo resucitando al tercer día. Pero da igual, todo sea porque mi nota media suba y por mis becas a principio de curso. MENTIRA. Nadie me va a obligar a creer en algo que no está en mis principios, nadie me va a imponer unos pensamientos y unas doctrinas diferentes solo porque el Gobierno y la Iglesia lo decidan así, nadie puede entrometerse en mi vida como le de la gana. Es mi vida, mis pensamientos, mis decisiones.
Pero aquí se trata de adoctrinar a los habitantes españoles, no de preocuparse por su enseñanza. Así que tranquilos queridos estudiantes, dentro de algunos años no sabréis quién fue Nietzsche, Descartes, Botticelli, Sorolla, Fidias o Bach. No sabréis qué es la "Victoria de Samotracia", el "Ara Pacis de Augusto", "El matrimonio Arnolfini" o "Las tres Gracias". Pero no importa, Dios os concederá todo lo que está en su mano. Nos os preocupéis.
Estamos asistiendo a una serie de acontecimientos con los cuales cada vez me dan más ganas de emigrar de este país de pandereta. Comenzando por Wert y su querida LOMCE y terminando por Toni Cantó, el cual si ha dejado claro vía Twitter que no vive en el mismo año que el resto de personas.
Me parece aberrante la nueva ley de educación que se ha puesto en vigor estos días, donde nos obligan a dar Religión en los colegios e institutos y que encima cuente para la nota media como Matemáticas, Lengua, Inglés, Historia o Filosofía y que digan que las asignaturas de Artes no valgan para nada. Hace unos días, viendo Gran Hermano, tenían una prueba semanal donde tenían que memorizar varios cuadros de pintores como Van Gogh, Zurbarán, Velázquez, Goya, Picasso, El Bosco o Da Vinci. Me dio pena ver como los concursantes no sabían ni cómo se llamaba ni quién había pintando ni siquiera la Gioconda. Pero sí, querido Wert, tiene usted razón, Música, Plástica, Historia del Arte...no sirven para nada, solo para hacernos más incultos y más analfabetos, pero no pasa nada porque ahora daré Religión y sabré todo sobre los Evangelios, sobre la Última cena, sobre el Génesis, sobre el Arca de Noé, sobre Abraham, sobre Caín y Abel, sobre la marcha de Moisés para liberar a su pueblo y cómo Dios le entregó las tablas con los 10 mandamientos. Con todo eso seré muy lista y tendré unos conocimientos muy avanzados para mi día a día y me abrirá muchas puertas en el mundo laboral. ¿En qué estaría yo pensando cuando me metí por letras?
No sé quienes son las personas que asesoran cosas como éstas, las que dicen que gracias a esta nueva ley (donde por cierto se ha suprimido Educación para la ciudadanía, no me vayáis a dejar pensar) el número de abandono escolar descenderá, porque claro, los niños no quieren estudiar porque no saben que si no lo hacen Dios les castigará, entonces la Religión puede ayudarlos. Claro, Dios nos ayudará a estudiar al igual que nos ayuda rezarle cuando nos quedamos en paro. Y claro, también cuenta para la nota media, lo que hace que puede ayudarnos a recibir becas. No es que me obliguen a dar religión para subvencionarme los estudios, ni mucho menos....es un premio por ser tan creyente.
Lo malo de todo esto es que soy atea y no creo en Dios, ni en un ser que haya creado el mundo en 7 días, ni en un Cristo resucitando al tercer día. Pero da igual, todo sea porque mi nota media suba y por mis becas a principio de curso. MENTIRA. Nadie me va a obligar a creer en algo que no está en mis principios, nadie me va a imponer unos pensamientos y unas doctrinas diferentes solo porque el Gobierno y la Iglesia lo decidan así, nadie puede entrometerse en mi vida como le de la gana. Es mi vida, mis pensamientos, mis decisiones.
Pero aquí se trata de adoctrinar a los habitantes españoles, no de preocuparse por su enseñanza. Así que tranquilos queridos estudiantes, dentro de algunos años no sabréis quién fue Nietzsche, Descartes, Botticelli, Sorolla, Fidias o Bach. No sabréis qué es la "Victoria de Samotracia", el "Ara Pacis de Augusto", "El matrimonio Arnolfini" o "Las tres Gracias". Pero no importa, Dios os concederá todo lo que está en su mano. Nos os preocupéis.
martes, 7 de mayo de 2013
Viceversa
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Mario Benedetti
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Mario Benedetti
viernes, 3 de mayo de 2013
Sin resistir el temporal
Desde entonces los dos disfrutaban durmiendo juntos. Diría casi que el objetivo del acto amoroso no era para ellos el placer sino el sueño que venía después de aquél. Ella, en particular, no podía dormir sin él. Cuando alguna vez se quedaba sola en su piso alquilado (que iba convirtiéndose cada vez más en una simple tapadera), no podía conciliar el sueño en toda la noche. En sus brazos se dormía por más excitada que estuviera. El le susurraba al oído historias que inventaba para ella, cosas sin sentido, palabras que repetía monótonamente, consoladoras o chistosas. Aquellas palabras se convertían en visiones confusas que la transportaban hasta el primer sueño. Tenía el sueño de ella totalmente en su poder y ella se dormía en el instante que él elegía.
Cuando dormían, se aferraba a él como la primera noche: se cogía con fuerza de su muñeca, de su dedo, de su tobillo. Si quería alejarse sin despertarla, debía utilizar algún truco. Liberaba el dedo (la muñeca, el tobillo) de su encierro, lo cual siempre la despertaba a medias, porque ni aun dormida dejaba de vigilar atentamente lo que él hacía. Se calmaba cuando en lugar de su muñeca ponía en su mano algún objeto (un pijama retorcido, un zapato, un libro) que ella luego apretaba firmemente como si fuera parte del cuerpo de él. (...)
(...) Tomás se decía: hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no sólo distintas sino casi contradictorias. El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una única mujer).
La insoportable levedad del ser - Milan Kundera
miércoles, 1 de mayo de 2013
Como Houdini al escapar
Entre unas cosas y otras había sido un día raro, pero tenía la sensación de que había aprendido algo, si bien no sabía exactamente qué. Luego recordaría como felices todas las horas de aquella tarde, una de esas ocasiones que parece no ocurrir nada y que en el momento se sienten solo como un nexo entre el gozo pasado y el futuro, pero que a la postre resultan haber sido el gozo mismo.
Políticas de hechos consumados
Tengo un reproche que hacerle al mundo.
Lo culpo por haber desatado sobre mí
toda la furia de este mal incurable,
de esta patología del espíritu:
El doble don de la sensibilidad suficiente
para apreciar las cosas buenas y sencillas,
y la absoluta incapacidad para disfrutar de ellas.
No es la mala vida la que me mata, no;
es la vida toda
y mi conciencia extrema de ella
-vislumbre de la muerte.
Primero maldigo. Luego
reclamo un poco de atención:
DIMITO COMO SER HUMANO.
Nacho Vegas.
Lo culpo por haber desatado sobre mí
toda la furia de este mal incurable,
de esta patología del espíritu:
El doble don de la sensibilidad suficiente
para apreciar las cosas buenas y sencillas,
y la absoluta incapacidad para disfrutar de ellas.
No es la mala vida la que me mata, no;
es la vida toda
y mi conciencia extrema de ella
-vislumbre de la muerte.
Primero maldigo. Luego
reclamo un poco de atención:
DIMITO COMO SER HUMANO.
Nacho Vegas.
Necrofilia
El acto del amor es lo más parecido
a un asesinato.
En la cama, en su terror gozoso, se trata de borrar
el alma del que está,
hombre o mujer,
debajo.
Por eso no miramos.
Eyacular es ensuciar el cuerpo
y penetrar es humillar con la
verga la
erección de otro yo.
Borrar o ser borrados, tanto da, pero
en un instante, irse
dejarlo
una vez más
entre sus labios.
Leopoldo María Panero
a un asesinato.
En la cama, en su terror gozoso, se trata de borrar
el alma del que está,
hombre o mujer,
debajo.
Por eso no miramos.
Eyacular es ensuciar el cuerpo
y penetrar es humillar con la
verga la
erección de otro yo.
Borrar o ser borrados, tanto da, pero
en un instante, irse
dejarlo
una vez más
entre sus labios.
Leopoldo María Panero
Suscribirse a:
Entradas (Atom)