lunes, 7 de noviembre de 2011

La vida puede ser maravillosa

Después de un par de días sin entrar, he vuelto de nuevo. Hoy me siento lo más bohemio del mundo. Me encuentro aquí sentada acompañada de un cigarro y LA PRIMERA COPITA DE ANÍS DE LA TEMPORADA!! Así que me dio por pensar en mi nueva entrada, en la que quiero hablar de algunas de las cosas con las que puedo llegar a ser la persona más feliz del mundo. Aquí escribo unas cuantas, las que me vayan saliendo en el momento:
1) Dormir con frío, esconderme en las mantas hasta que no se me vea. Incluso en verano pongo el aire acondicionado lo más frío posible para taparme.
2) Las siestas veraniegas, donde no tienes problema en levantarte de ella a las 10 de la noche ya que no tienes prisa por volverte a acostar después.
3) Los cafelazos muhapeleros de otoño, donde muchos de nosotros nos reunimos para tener largas charlas sobre cosas surrealistas, donde a veces nos quedamos encerrados porque se arría la calla por la lluvia y de donde han surgido los mejores viajes marismeños.
4) El olor a mojado. Me encanta la lluvia y sentir como me empapo. Limpia la atmósfera y me limpia el coche. ¿Puede haber un fenómeno meteorológico más completo?
5) Los días de verano en Los Caños. Mi playa favorita: solitaria, con mojitos y muchas rastas.
6) Los viajes en coche sin rumbo. Sólo tienes que montarte en el coche y que la carretera te lleve a cualquier otra parte.
7) Las barbacoas en el campo de Rafa. Posiblemente las mejores fiestas hayan sido allí, aunque luego la madre se come nuestras sobras.
8) Días con curronazo. Tasca de hombres mayores donde tienes que arriesgarte a no morir a causa de lanzamientos masivos de avellanas, pero todo sea por cervezas baratas.
9) Los ratos con mis amigos. Se nos va de las manos, cantamos a medio pulmón, saltamos, bailamos, bebemos y nos lo pasamos de escándalo. ¿Por qué? Porque tengo a los mejores amigos del mundo y da igual lo que hagas con ellos porque siempre te lo vas a pasar bien.
10) Tirarme en el césped del parque con una litrona.
11) Comer con las manos, notar que eres todo un carnívoro y ponerte to guarro.
12) Estar sola en mi cuarto, encerrada, con un poco de música, sin preocupaciones y sin nada más importante que hacer.
13) Jugar al "Culo" en La Laguna. Esto no lo hemos hecho este verano pero es una de las costumbres que no se pueden perder nunca. Tres mesas repletas de ludópatas dándolo todo para acabar la partida antes, ganar y sentirte el rey del mambo.
14) Los atardeceres que observas montada en el coche, viniendo de cualquier parte y que te dejan ciega.
15) Escuchar a Nacho Vegas en los días que más triste te encuentras. No sé si seré la única persona en el mundo a la que este hombre anima.
16) Abrazar y que me abracen, con fuerza, que se note que no quieres dejar de hacerlo.
17) Ver cualquier chorrada de película, la más penosa que exista y llorar con ella mientras engordas lo más grande con kilos y kilos de gomitas, patatas fritas y palomitas.
18) Cuando te para la guardia civil, te hacen el control de alcoholemia y das negativo. Es un placer.
19) Enamorarte de alguien que te haga sufrir, gozar, llorar, reír, que te haga sentir una mierda y una reina a la vez, que le de sentido a tu vida.
20) Saber que has hecho reír a alguien. Da igual la manera, con un chiste, con una caída o con una sonrisa. Ver feliz a la persona que está a tu lado gracias a ti no tiene precio.



No hay comentarios:

Publicar un comentario